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A veces siento que las obras que tienen que ir acompañadas por una explicación para poder comprenderlas pueden ser un poco superficiales, aun cuando el discurso me impresione. En cambio, los objetos exquisitos siempre tienen un valor intrínseco.

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El coleccionismo y el legado del arte público de Fernando Gutiérrez
POR MABEL RODRÍGUEZ
El mundo de las artes ha sido siempre el mundo de Fernando Gutiérrez, quién desde su niñez se nutrió de la vena artística de sus progenitores. Su padre, el exitoso arquitecto cubano radicado en Puerto Rico, Enrique Gutiérrez, era amigo de numerosos artistas en Cuba y posee una extensa colección de arte, principalmente cubano. Por su parte su madre Marta Gutiérrez comenzó en el 1977 una labor pionera como marchante de arte latinoamericano en el estado de la Florida, específicamente en Coral Gables.
Inevitablemente, el desarrollo profesional de Gutiérrez también ha reflejado el acervo cultural que ha acumulado a través de los años. En el 1983, tras terminar sus estudios universitarios, se unió a la empresa de su madre. En el 1986, dicha operación se convirtió en Forma Gallery, localizada en Key Biscayne. Entre otros logros, Forma Gallery fue la primera galería de dicho estado aceptada por el Navy Pier de Chicago, según explica Gutiérrez. En el 1993, su madre y él abrieron una segunda galería en Lincoln Road (Miami Beach), cuando este sector apenas comenzaba a recuperarse de los estragos que produjera el huracán Andrew. Representaban entonces a múltiples artistas jóvenes, en su mayoría cubanos, mejicanos y colombianos e inclusive algunos americanos.
Tras quedar, junto a su esposa, al frente de la operación, en 1996 Gutiérrez aprovechó la oportunidad para darle un giro a su carrera profesional incorporándose a la casa de subastas Christie’s como Director del Departamento de Arte Latinoamericano, puesto que ocupó hasta el 1999. En ese año se unió a la Galería Marlborough en Nueva York. Gutiérrez fue instrumental en el establecimiento de esta Galería en Boca Ratón, donde Marlborough abrió la primera galería en los Estados Unidos localizada fuera de Nueva York. Gutiérrez explica que aunque esta labor le produjo mucha satisfacción, la oportunidad de colaborar con su padre en el negocio familiar le pareció más atrayente.
PARA LEER ESTE ARTICULO CONSIGA LA EDICIÓN #14 DE ARTPREMIUM. PÁGINAS 60-63
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